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Glosario médico
Muchos bebés presentan rechazo a la lactosa presente en la leche materna u otras leches maternizadas. Este rechazo suele desaparecer con el tiempo (la mayor parte de las veces en el primer año de vida). Nivel bajo de hemoglobina y hematíes en sangre. En el caso de la hemoglobina por debajo de 10 mg/ml. Se corrige administrando hierro por vía oral, o con transfusiones sanguíneas. Mancha rojiza en la piel, a modo de lunar. Cuando ocupa la cara y crece con rapidez, se cauteriza y desaparece sin apenas dejar cicatriz. Es un trozo de piel (casi siempre acompañado de cartílago) que aparece en la oreja, junto al orificio que da paso al oído medio. En algunos casos puede ser síntoma de una malformación grave en el bebé (como por ejemplo disfunción renal), pero la mayor parte de las veces se presenta aislado y se elimina en una sencilla operación de cirugía plástica. Detención del ritmo respiratorio, durante más de 20 segundos. Una complicación puede ser la muerte súbita del lactante.
Se refiere a un ritmo excesivamente lento del latido cardíaco. En neonatos se considera bradicardia una frecuencia inferior a 100 pulsaciones por minuto. Cuando sucede una bradicardia, le sigue inmediamente después una apnea. Según los expertos, las bradicardias están presentes en la muerte súbita del lactante.
Ductus
arterioso persistente
Conexión entre la aorta (el principal vaso sanguíneo que sale del corazón), con la arteria pulmonar. Normalmente el ductus se cierra en las primeras horas de vida, pero en los bebés prematuros puede persistir más tiempo, siendo necesaria la administración de un medicamento especial (diuréticos o digoxina), y en los casos más graves cirugía con cateterismo.
Edad corregida
Es la edad que debería tener el bebé de haber nacido en la fecha prevista. Por ejemplo, si un bebé debería haber nacido el 19 de septiembre, y nace el 5 de julio, su edad real el 5 de diciembre siguiente es de 5 meses, pero su edad corregida resulta de restarle a esa cantidad el tiempo que se adelantó el nacimiento. En este caso el bebé tendría aproximadamente 2 meses y medio de edad corregida. A la hora de estimar su posición dentro de los percentiles de crecimiento y peso con un bebé prematuro, hay que tener en cuenta siempre su edad corregida.
Enfermedad respitatoria
crónica
Algunos bebés prematuros necesitarán ayuda para respirar incluso después de haber sido dados de alta, durante varios meses o años. Generalmente es porque un área grande o incluso un pulmón entero no funciona correctamente o tiene una disfunción total. Los bebés necesitarán la mayor parte del tiempo un aparato que enriquezca el oxígeno que respiran, y deberán llevar unas gafas nasales.
Enfermedad retro gastro
esofágica.
Tendencia a vomitar después de las tomas. La causa es un defecto funcional del cardias, el esfínter que separa el estómago del estómago, y que evita el paso del alimento de nuevo al esófago. En casos acentuados puede comprometer la ganancia de peso, en cuyo caso se puede aplicar a la leche de las tomas un espesante. Suele desaparecer a lo largo del primer año de vida. Es una infección aguda y muy grave del aparato digestivo, concretamente del intestino grueso. La enfermedad cursa rápidamente hacia una necrosis (muerte) del tejido y consiguientemente a una pérdida total de la funcionalidad. Debe ser operada con urgencia para eliminar el tejido necrosado y parar la infección. Es uno de los peores trastornos que pueden afectar a un bebé prematuro. Es importante que los bebés prematuros reciban estimulación precoz. Previamente se determina si el desarrollo psicomotor es el adecuado a su edad corregida (levanta la cabeza, realiza movimientos con las extremidades, sigue con la mirada, fija la mirada en objetos, etc.), y se estimula al bebé con sonidos, ejercicios de flexión, etc.
Hemorragia
cerebral
Los vasos que irrigan el cerebro del prematuro son extraordinariamente finos y frágiles y puede suceder que se rompan provocando una hemorragia. Las hay también de varios grados y con diferentes consecuencias. Salida de material abdominal fuera del peritoneo, por la ingle, quedando alojado (si es niño) muchas veces dentro del escroto. Suele desaparecer por sí sola, pero conviene que el pediatra la vigile. Protuberancia que aparece en la piel a la altura del ombligo, por un defecto en el cierre de los músculos abdominales una vez el cordón umbilical desaparece. No suele revestir importancia y desaparece en el primer año de vida. Presencia de líquido intersticial en el escroto, entre los testículos. Si es de una dimensión reducida, suele desaparecer con el tiempo. Cuando el niño cumple unos años, si lo presenta aún, se opera, ya que en un futuro podría causar esterilidad. Exceso de líquido en los ventrículos cerebrales. Esto provoca un aumento de la presión intracraneal, y la cabeza del bebé suele ser algo mayor de lo normal. Se alivia con cirugía o insertando una válvula permanente en la cabeza que disminuye el líquido sobrante. Exceso de bilirrubina en sangre, producto de la masiva destrucción de glóbulos rojos que sucede pocas horas después de nacer. Se corrige fácilmente con la exposición del bebé a lámparas de rayos ultravioleta. Nivel de calcio en sangre superior a los 10mg/ml. Tiene que ver con un mal metabolismo del calcio (muchas veces conjuntamente con el fósforo). Estos dos elementos, al no fijarse en los huesos, quedan en la sangre, provocando un ablandamiento de los huesos y un retraso en el crecimiento (raquitismo). El tratamiento consiste en la toma de vitamina D3 y baños de sol moderados.
Labio leporino
Malformación congénita del labio superior y el paladar, consistente en una falta de cierre. Los bebés con labio leporino tienen dificultades para alimentarse. Se corrige con cirugía plástica.
Muerte súbita del lactante
Es la causa de muerte más frecuente en bebés menores de un año en países desarrollados. Suele afectar con más probabilidad a bebés de entre 2 y 4 meses, y es más excepcional a partir de los 6 meses. Le sucede a bebés que aparentemente no tenían ninguna enfermedad ni ninguna sintomatología que lo hiciera sospechar. Ocurre por la noche, mientras duerme, y hay una mayor incidencia en bebés que nacieron prematuros. Se recomienda acostar al bebé boca arriba, y en invierno con pijamas de abrigo y mantas ligeras.
Osteopenia
del prematuro
Resblandecimiento de los huesos, especialmente del cráneo, relacionado con el raquitismo y la hipercalcemia. Se produce por un mal metabolismo del calcio y el fósforo.
Pies planos
Todos los bebés presentan en el arco plantar una almohadilla de grasa que desaparece paulatinamente hacia los 3 años de edad. Los niños que carecen del arco o que lo tienen poco pronunciado no suelen necesitar tratamiento, pero están muy indicados los paseos por la playa o por superficies irregulares. Prueba neurológica para determinar cuál es la respuesta del cerebro ante un estímulo. Se aplican unos electrodos en la piel y se mide la respuesta eléctrica. Tiene que ver con un mal metabolismo del calcio (muchas veces conjuntamente con el fósforo). Estos dos elementos, al no fijarse en los huesos, quedan en la sangre, provocando un ablandamiento de los huesos y un retraso en el crecimiento (raquitismo). El tratamiento consiste en la toma de vitamina D3, calcio y fósforo y baños de sol moderados. Los bebés que nacen muy prematuros suelen presentarla, pero a medida que van transcurriendo las semanas, suele desaparecer por sí sola. Se produce por un aumento excesivo de la vascularización en la retina, al estar el bebé expuesto en la incubadora a un ambiente rico en oxígeno. Las hay de varios grados: Retinopatía grado I y grado II, aparece una fina línea o capa de células que dificultan la visión. Suele desaparecer por sí sola con el paso del tiempo. Retinopatía grado III, el crecimiento de las células ha aumentado y deben ser eliminadas con rayo láser. Retinopatía grado IV, hay riesgo grave de ceguera.
Screening auditivo
Prueba que se efectúa para estimar la percepción auditiva, mediante la escucha a través de unos auriculares de sonidos y estudiar la posterior reacción.
Virus Respiratorio
Sincitial (VRS)
Es un virus muy común y que provoca un resfriado sin importancia en la mayoría de los niños al tener el primer contacto con la guardería. Sin embargo en bebés prematuros, especialmente en los que han tenido mayores dificultades respiratorias al principio, o siguen teniéndolas, provoca un cuadro sintomático muy grave con insuficiencia respiratoria, siendo necesaria la urgente hospitalización. En España se administra gratuitamente una vacuna, entre los meses de septiembre y noviembre (periodo de máxima incidencia de la enfermedad) a todos aquellos bebés nacidos antes o en la semana 28 de gestación.
Si quieres más información a cerca del cuidado de bebés prematuros, puedes solicitar el libro: Guía para padres de bebés prematuros en la página: www.prematuros.info
Información obtenida de la página: www.trillizos.com
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